SUPLEMENTACIÓN CON YODO Y EMBARAZO

La suplementación durante el embarazo está ampliamente aceptada, pero no deja de ser un tema controvertido. Es cierto que durante el embarazo las demandas de micronutrientes aumentan, de ahí la importancia de llevar una dieta equilibrada no solo durante la gestación, sino meses antes de la concepción.

El déficit de estos micronutrientes puede afectar a la salud de la díada madre-bebé, aumentando el riesgo de preeclampsia, retraso del crecimiento intrauterino, aborto y anomalías congénitas. Las recomendaciones sobre suplementación durante el embarazo son diferentes dependiendo de cada país, ya que la ingesta de micronutrientes es multifactorial, y depende en gran medida del nivel socioeconómico, país de procedencia y dieta de la gestante.

En el blog de hoy vamos a hablar de la suplementación con yodo, de su importancia y de si su suplementación es recomendable o no durante la gestación. Ya os aviso de antemano que no hay consenso entre países y las diferentes organizaciones y falta muchísima evidencia.

YODO

El yodo es indispensable para la síntesis de hormonas tiroideas, y para el correcto desarrollo del cerebro en el feto (éste empieza alrededor de las 10 semanas de gestación). Es por este motivo que el requerimiento de yodo está aumentado en aproximadamente un 25-50% durante el embarazo y el postparto.

Una carencia de yodo puede provocar lo que se conoce como Bocio, que es una inflamación de la glándula tiroides lo que más allá de un impacto estético (debido a la inflamación del cuello), no suele provocar mayores problemas. Pero, la carencia de yodo si produce lo que se conoce como Trantornos de déficit de yodo, lo que se traduce en problemas como crecimiento intrauterino retardado (CIR), anomalías congénitas y abortos espontáneos durante el periodo fetal, y transtornos como cretinismo y menor desarrollo físico y mental durante los primeros años de vida. Todos estos trastornos del desarrollo son debidos a la producción inadecuada de hormonas tiroideas por parte de la glándula tiroides y debido a que no tiene suficiente yodo para funcionar de forma correcta.La OMS se atreve a decir que la falta de yodo a nivel mundial es la causa de la mayoría de retrasos mentales y del crecimiento.En la tabla inferior podéis ver todos los trastornos relacionados con el déficit de yodo según la etapa de la vida.

Extraído del documento ‘Déficit de yodo en España, situación actual’ de la Fundación SEEN

Alimentos, como huevos, carne, productos lácteos (no orgánicos) contienen yodo, debido a que los piensos con los que se alimentan estos animales están suplementados con iodo (esto ocurre en la mayoría de países desarrollados). La sal yodada también es una fuente importante de yodo. Pescados, mariscos y algas marinas también tienen un alto contenido en yodo. A continuación una tabla del contenido de yodo en los diferentes alimentos

Fuente: British Dietetic Association (BDA)

En 1983 se aprobó una ley en España para la distribución y comercialización de sal yodada. Esto fue una estrategia para proveer de suficiente yodo a la población general, pero en 2004, se regulariza la comercialización de yodo para suplementar a las gestantes, debido a que se deberían de tomar grandes cantidades de sal yodada para cubrir las necesidades de yodo de las mujeres embarazadas. 

Sin embargo, existen diferentes posicionamientos en España con respecto a la suplementación con yodo de forma universal. En 2012, las direcciones de salud pública de la Generalitat Valenciana y el  Gobierno Vasco, no encontraron justificación para la suplementación general de la población gestante, ya que la sal yodada y los productos lácteos y sus derivados aportan suficiente cantidad de yodo. También hablan de un punto importante, y es el del riesgo de consumir niveles excesivos de yodo debido a la suplementación de forma excesiva (niveles tóxicos están por encima de 1,100 mcg/dia)

La ‘Guía de práctica clínica de atención durante el embarazo y puerperio’ (2014) de el ministerio de Sanidad, sugiere, con grado de recomendación  débil, la suplementación durante la gestación de ioduro potásico (200 mcg/día) en aquellas mujeres que no alcancen la cantidad diaria recomendada (CDR). La CDR en España se considera al consumo de 3 raciones de leche y derivados lácteos y 2gr de sal yodada al día. En la práctica, en España, se suplementa a toda la población gestante, no se hace una valoración del riesgo de deficiencia según la dieta de la gestante.

En el documento ‘Déficit de Yodo en España, situación actual’ de el Grupo de Trabajo de Trastornos por Déficit de Yodo, sitúa a España y el Reino Unido como países con deficiencia moderada de yodo y también reconoce que la mayoría de países (incluidos España y Reino Unido) no tienen recomendaciones específicas en referencia a la suplementación con yodo (en gran parte por la falta de evidencia al respecto).

Extraído del documento ‘Déficit de yodo en España, situación actual’ de la Fundación SEEN

¿Y qué pasa en Reino Unido?

Según el NHS (National Health Service) la cantidad diaria recomendada de yodo es de 140-150 microgramos al día, y se recomienda a vegetarianos y veganos, que se suplementen con un máximo de 500 mcg de yodo al día. También remarca que la población general que consume suficiente pescado, y carne y huevos no orgánicos debería de consumir la cantidad diaria recomendada y no necesita suplementación. Pero, ¿Qué pasa con las embarazadas?

Según ‘The UK iodine group’ y la EFSA (European food safety authority) el requerimiento de yodo durante el embarazo y la lactancia aumenta hasta los 200 mcg/día, y remarca la importancia de asegurar la ingesta diaria recomendada de yodo en el caso de estar intentando concebir, ya que éste tendrá un efecto negativo en el feto si es deficiente. ‘The UK iodine group’ va todavía más allá, y recomienda la suplementación con 140-150 mcg/día de yodo. El suplemento multivitamínico generalmente más recomendado en Reino Unido (Pregnacare) contiene 140 mcg de yodo.

Según la OMS, las mujeres embarazadas deben suplementarse, si más del 20% de la población no tiene acceso a sal yodada. En la mayoría de países desarrollados hay acceso a sal yodada, pero, aunque la sal yodada sea una medida costo-efectiva, se ha visto que puede interferir con otros programas como el de prevención de enfermedades cardiovasculares e hipertensivas ya que se recomienda disminuir o limitar el consumo de sal. Pero según la OMS es compatible y no debería de ser un problema.

Según la información recolectada, concluimos, que la suplementación con yodo es necesaria cuando no se cumple la ingesta de la cantidad recomendada diaria de yodo, por lo tanto hay que valorar cada caso, pero en los estudios realizados hasta la fecha se han encontrado más beneficios que posibles efectos secundarios debido al exceso. Pero aún falta mucha evidencia con respecto a este tema.

A continuación tenéis toda la evidencia utilizada para hacer este blog.

Esperamos que os sirva de ayuda y os aporte algo de luz,  ya que sabemos que este tema provoca mucha controversia entre pacientes y personal sanitario.

REFERENCIAS

https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD004905.pub4/full/es

https://bmcpublichealth.biomedcentral.com/articles/10.1186/1471-2458-11-S3-S19

https://www.who.int/bulletin/volumes/89/6/10-083758.pdf?ua=1

https://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/pub/3660

https://efsa.onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.2903/j.efsa.2014.3660

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28260263/

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